ONU: se destapa genio de derechos humanos gays
Y no hay presión vaticana o islámica capaz de volverlo a tapar.
Por Juan Pérez Cabral


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7 MAYO 2003. Grupos de activistas y diplomáticos brasileños evaluaron la semana pasada las consecuencias de la votación del viernes 29 de abril en la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, en Ginebra. Cediendo a las presiones de los países islámicos y del Vaticano, la Comisión aplazó hasta el 2004 el examen de la resolución "Derechos humanos y orientación sexual" presentada por Brasil.

La opinión general fue que, lejos de haber sido derrotada, la resolución había marcado un cambio decisivo. El genio de la orientación sexual se había destapado en la ONU y nadie iba a poderlo tapar otra vez.

Una victoria
"Todos creemos que ésta ha sido toda una victoria", dijo en Ottawa la directora ejecutiva de Acción Canadá para la Población y el Desarrollo, un grupo que ha venido siguiendo de cerca la cuestión. "Esto va a ser un tema candente para las organizaciones no gubernamentales este año próximo… Estamos viviendo un momento apasionante", dijo, añadiendo: "Ha llegado la hora de que la ONU se ocupe de la orientación sexual. Es la última frontera en el discurso sobre derechos humanos".

De "gran victoria" también calificó el proceso el delegado brasileño Frederico S. Duque Estrada Meyer, quien dijo en Ginebra que de ahora en adelante "la cuestión de la discriminación en función de la orientación sexual está puesta sobre la mesa y va a tener que discutirse".

La resolución brasileña "no sólo ha generado una discusión a nivel mundial y aumentado la conciencia sobre la cuestión a nivel gubernamental, sino que ha producido una enorme movilización de la sociedad civil, la cual irá aumentando en años venideros", dijo Jan Doerfel, director del Centro Internacional de Investigaciones sobre las Minorías Sociales, en Ginebra.

Morris Tidball-Binz, director en funciones del Servicio Internacional sobre Derechos Humanos, también en Ginebra, dijo que quienes apoyan la resolución "tienen mucho por hacer a nivel mundial, nacional y en las Naciones Unidas", por ejemplo, "campañas de opinión pública y de prensa y esfuerzos por convencer a funcionarios de la ONU, diplomáticos y cancillerías".

Además, dijo, "hasta ahora, relativamente pocas organizaciones internacionales de derechos humanos han dado prioridad a la cuestión en sus programas y eso es algo que tiene que cambiar".

Un circo de tres pistas
Los países islámicos, encabezados por Pakistán, convirtieron la sesión final de la Comisión, el viernes 29 de abril, en un leguleyo circo de tres pistas, repleto de frívolas cuestiones de orden y de enmiendas espurias.

Su objetivo: gastar el tiempo para que no se pudiese discutir la primera resolución en la historia de la ONU que reconoce, específicamente, que todas las personas lésbicas, gays, bisexuales y transgénero en todas partes del mundo son seres humanos con derechos humanos.

Ayudados a cada paso por la presidenta de la Comisión, que este año era de Libia, y con la complicidad de aliados africanos, países latinoamericanos acobardados ante el Vaticano y unos Estados Unidos que prefirieron ver los toros desde la barrera, el bloque islámico consiguió lo que quería.

Azuzada por la presidenta, la Comisión votó a última hora del viernes aplazar hasta el 2004 el examen de la resolución "Derechos Humanos y Orientación Sexual", presentada por Brasil y apoyada por Canadá y los países europeos, entre otros. Un esfuerzo de Canadá por que se prolongase la sesion dos días más para discutir "esta importante cuestión" cayó en oídos sordos.

La cuenta
La votación de aplazar fue de 24 contra 17, con 10 abstenciones.

En favor de deshacerse de la resolución hasta el 2004 se pronunciaron los países islámicos, otros países africanos, China, la India y un solitario país latinoamericano: Argentina.

En contra de aplazar votaron Brasil, Canadá, Australia y todos los países europeos excepto Irlanda, donde la Iglesia Católica todavía tiene gran influencia política.

Se abstuvieron Estados Unidos, la mayoría de los países latinoamericanos e Irlanda, entre otros.

Cinco falsas enmiendas que obstaculizaron y, al final, bloquearon la resolución este año también volverán en el 2004. Y es posible que no sean las únicas. "Presentaremos cien enmiendas si fuese necesario", fulminó antes de la votación el embajador de Pakistán, Shaukat Umer.

Presentadas por Arabia Saudita, Egipto, Libia, Malasia y Pakistán, las cinco enmiendas literalmente destripan el texto brasileño, al eliminar toda mención de la orientación sexual, hasta del título.


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